ODONTOLOGÍA ESTÉTICA

 

ODONTOLOGÍA ESTETICA

Dentro de las especialidades de la odontología, la odontología estética soluciona problemas relacionados con la salud bucal y la armonía estética de la boca en su totalidad. Los tratamientos que se realizan dejan ver cambios visibles en muy poco tiempo. Son tratamientos indoloros y se pueden realizar en una sesión, y en algunos casos sin necesidad de desgastar los dientes logrando resultados 100% efectivos. A continuación exponemos algunas de las causas por las cuales los pacientes pueden acudir a estos tratamientos:

• Asimetrías dentarias (dientes apiñados o disparejos que dan una desagradable apariencia a pesar de estar sanos e higienizados)

• Diastemas (separación entre dientes anteriores)

• Cambios de coloración o dientes pigmentados o manchados(ya sea por medicamentos , café, té, o mate, cigarrillo)

• Caries de cuello ( cerca de la encía, y dan aspecto desagradable)

• Fracturas dentarias (por golpes o por bruxismo)

¿Cuales son los tratamientos para estas patologías?

• Blanqueamiento dental
• Cierre de diastema y corrección de asimetrías dentarias
• Restauración de caries de cuello
• Utilización de carillas estéticas
• Cambio de amalgamas antigua por restauraciones estéticas ( resinas fotocurables)
• Reconstrucción de fracturas

CARILLAS DENTALES (VENEERS)

Carillas Dentales

A todos nos gusta mostrar una bonita sonrisa, pero algunos no tenemos dientes bellos. Aquí te  explicamos una técnica nueva para mejorar tus dientes y tu sonrisa, se trata de las carillas.

¿Has escuchado hablar de las carillas? Cuando se trata de un libro una carilla se refiere a una plana o una página de un libro, pero cuando se trata del dentista, se trata de una lámina de porcelana muy fina, de aproximadamente 0.3 a 1 mm de espesor, que se coloca cubriendo toda la superficie anterior del diente. Esta lámina se une fuertemente al diente por medio de un adhesivo especial. La unión es tan fuerte que una vez colocada no se puede retirar a menos que se rompa la carilla. Las carillas se emplean fundamentalmente para enmascarar anormalidades en el color de los dientes que se no pueden tratar mediante el blanqueamiento convencional. También se utilizan para disimular alteraciones en el tamaño o la forma de los dientes, dándole así un mejor aspecto.

Sus principales ventajas son su poder de adhesión, resistencia a la abrasión y su gran apariencia estética. Prácticamente no hay que reducir el diente para colocarlas. Una vez cementadas (ya que se pegaron) puedes comer con normalidad. Muchas personalidades de la vida pública y de los medios de comunicación usan esta técnica para tener una sonrisa atractiva.

Tipos de carillas: ventajas e inconvenientes

Existen 2 tipos de carillas:

  1. Porcelana: Sus principales ventajas son su poder de adhesión, resistencia a la abrasión y gran apariencia estética. No se desgastan con el tiempo, no pierden el brillo y mantienen intacto su color. Una vez cementadas, puedes comer normalmente. Su principal inconveniente es que en ocasiones hace falta reducir ligeramente el esmalte. Además son más caras y requieren al menos 2 visitas al dentista.
  2. Composite: Se realizan con el material con el que se colocan las resinas (que es otro material). Con el paso del tiempo se deterioran, pierden el brillo y se oscurecen. Tienen la ventaja de ser más económicas y conservar íntegro el esmalte. Además se realizan en una sola visita al dentista.

Técnica paso a paso

Es sencilla, el diente o los dientes que vayan a recibir una carilla se rebajan muy poco en su parte frontal de 0.3 a 0.5 mm. Tras la preparación se toma una impresión muy precisa con un material de silicón, la cual se manda al laboratorio, donde técnicos especializados confeccionan la carilla mediante un moderno sistema de inyección o colado de la porcelana. Terminada la carilla, se realiza la prueba de adaptación, y si ésta es correcta se procede a colocar la carilla con un adhesivo especial. El proceso esta listo en pocos días.

¿Qué paciente es apto para llevar carillas?

No todos los pacientes son candidatos de un tratamiento con frentes de porcelana. Los casos de apiñamientos severos o defectos en la relación de las arcadas dentarias pueden contraindicar este tratamiento. Tampoco es recomendable en pacientes bruxistas (los que “rechinan” los dientes). En cualquier caso siempre es el dentista quien tiene que determinar por medio de un examen clínico si el paciente podrá o no hacer uso de las carillas. No obstante, existe la alternativa de las coronas completas de porcelana. Así que no te desanimes.

Duración

Depende de los hábitos del paciente. La duración media de las carillas es de unos 12 años. En ocasiones, cuando la persona sufre un impacto fuerte en la boca o muerde algo duro, alguna carilla puede fracturarse o descementarse (despegarse). En caso de descementación, si la carilla está intacta, se vuelve a adherir ( a pegarse). Si la carilla se ha roto, sencillamente se vuelve a hacer otra en pocos días. Mientras se confecciona la nueva carilla, se coloca otra carilla provisional de composite (el otro material).

Riesgos

Casi no tiene inconvenientes, salvo los propios de la técnica de preparación y colocación, los cuales conciernen al Odontólogo (dentista). Si la carilla se adapta mal, sencillamente se vuelve a hacer otra carilla nueva. Una vez colocadas, te olvidas de que las lleva y puedes comer y hablar con normalidad, tratando de evitar siempre el morder cosas excesivamente duras con los dientes con carillas.

Estos métodos modernos te permiten tener una sonrisa mas bonita y enseñar unos dientes mejores.

IMPORTANCIA DE LA VISITA REGULAR AL DENTISTA

No hay edad estipulada, todos debemos visitar regularmente al dentista.

Si tienes 80 años o 8 años, tu salud oral es importante. ¿Sabía que 100 millones de estadounidenses no logran visitar al dentista cada año, a pesar de que los exámenes dentales regulares y una buena higiene oral pueden prevenir la mayoría de las enfermedades dentales? A continuación, algunas de las preguntas más frecuentes acerca de ir al dentista.

¿Por qué importan las visitas dentales regulares?

Las visitas dentales regulares son importantes porque pueden ayudar a identificar problemas de salud oral desde el principio, cuando es probable que sea más fácil y más asequible para el tratamiento. También ayudan a prevenir el desarrollo de muchos problemas orales desde un inicio. Visitar a tu dentista regularmente es importante también, ya que algunas enfermedades o condiciones médicas tienen síntomas que puedan aparecer en la boca.

A continuación están algunas señales de que debes ver a un dentista:

* Tus dientes están sensibles al calor o al frío.

* Tus encías están hinchadas y / o sangran al cepillarse o usar la seda dental.

* Tienes empastes, coronas, implantes dentales, prótesis dentales, etc.

* No te gusta el aspecto de tu sonrisa o de tus dientes.

* Tienes mal aliento persistente o mal sabor en la boca.

* Estás embarazada.

* Tienes dolor o hinchazón en la boca, la cara o el cuello.

* Tienes dificultad para masticar o tragar.

* Tienes un historial familiar de enfermedad de las encías o caries.

* Tienes una condición médica como la diabetes, enfermedades cardiovasculares, trastornos de la alimentación, o eres VIH positivo.

* Tu boca está a menudo seca.

* Fumas o usas productos de tabaco.

* Estás recibiendo tratamiento médico, como la terapia de reemplazo de la hormonas, de la radiación, la quimioterapia.

* Tu mandíbula a veces truena o es doloroso al abrir y cerrar, masticar o cuando te despiertas, tienes una mordedura desalineada.

* Tienes una mancha o úlcera que no se ve ni se siente bien en la boca y no se mejora con el tiempo.

¿Qué pasa si no tengo ninguno de estos síntomas, aún tengo que ir al dentista? 

Sí. Incluso si no tienes ningún síntoma, todavía puedes tener problemas de salud oral que solo un dentista puede diagnosticar. Las visitas dentales regulares también ayudarán a prevenir el desarrollo de problemas. Continuidad de la atención es una parte importante de cualquier plan de salud y la salud dental no es una excepción. Mantener tu boca sana es una parte esencial de tu salud en general. También es importante mantener a tu dentista informado sobre cualquier cambio en tu salud en general, ya que muchas enfermedades pueden afectar tu salud oral también.

¿Con qué frecuencia tengo que ir al dentista?

No hay toda una talla única para el tratamiento dental. Algunas personas necesitan visitar al dentista una o dos veces al año, mientras que otros puedan necesitar más visitas. Eres un individuo único, con una sonrisa única y necesidades específicas a la hora de mantener una sonrisa saludable.

¿Cómo puedo encontrar a un dentista? 

La Asociación Dental Americana ofrece las siguientes sugerencias:

* Visita a Find-a-Dentist (buscador de dentistas) de la ADA para buscar dentistas en tu área.

* Pregunta a tus familiares, amigos, vecinos o compañeros de trabajo para sus recomendaciones.

* Pregúntale a tu médico de cabecera o farmacólogo local.

* Si te estás mudando, tu dentista actual puede ser capaz de hacerle una recomendación.

* Llama o escribe a tu sociedad dental estatal.

¿Qué debo tener en cuenta al elegir un dentista?

Puedes llamar o visitar más de un dentista antes de tomar tu decisión. El cuidado dental es un servicio muy personalizado que requiere de una buena relación entre el dentista y el paciente. Durante tu primera visita, deberías ser capaz de determinar si este es el dentista adecuado para ti.

Estos son algunos consejos para ayudarle a cuidar de tu sonrisa:

Los hábitos saludables. Cepillarse dos veces al día durante dos minutos y usar la seda dental todos los días son fundamentales para todos, sin importar las características únicas de tu boca. Es la mejor manera de luchar contra las caries dentales y la enfermedad periodontal.

Construir una relación. Continuidad de la atención es una parte importante de cualquier plan de salud y la salud dental no es una excepción. Cuando tu dentista te ve regularmente, él o ella están en una buena posición para detectar los problemas orales temprano. Por ejemplo, diagnosticar la enfermedad de las encías cuando aún es reversible, o las cavidades cuando son pequeñas y tratadas con mayor facilidad.

Mantenimiento. Mantener tu boca sana es una parte esencial de tu salud en general. Es importante mantener a tu dentista informado sobre cualquier cambio en tu salud en general también.

¡Háblalo! Solo tu dentista puede determinar cuál es el mejor plan de tratamiento para ti. ¿Tienes preguntas acerca de tu salud oral o ciertos procedimientos dentales? Inicia una conversación. Pregunta a tu dentista que lo explique paso a paso. A los dentistas les encanta tener pacientes satisfechos y saludables.

¿Cuál es la diferencia entre un DDS y DMD? 

Si estás buscando encontrar a un dentista puedes observar que mientras que la mayoría se enumeran con un “DDS”, algunos pueden ser enumeradas como “DMD”. Ambos significan lo mismo, tu dentista se graduó de una escuela de odontología acreditada. El DDS (Doctor en Cirugía Dental) y DMD (Doctor en Medicina Dental) conllevan la misma titulación. Los dentistas que tienen DMD o DDS tienen la misma formación educativa. El nivel de la educación y la formación clínica requerida para obtener un título de odontólogo, y el alto nivel académico de las escuelas dentales están a la par con los de las escuelas de medicina. Al término de su formación, los dentistas deben aprobar un examen escrito nacional riguroso y un examen de licencia clínica estatal o regional con el fin de practicar. Con el fin de mantener sus licencias, deben cumplir con los requisitos de educación continua para el resto de su carrera, para que puedan estar al día sobre los últimos avances científicos y clínicos.

COMO ELEGIR UNA BUENA CLINICA DENTAL

Desde los niños pequeños hasta los mayores, todos tienen que visitar al dentista para cuidar de dientes y encías, sin importar la edad. Y por ello muchas veces acabamos teniendo un dentista “de toda la vida”, que nos conoce y con el que tenemos confianza. Sin embargo al principio no siempre es fácil elegir a qué clínica acudir, si no tenemos un dentista habitual. Por ello aquí van algunas recomendaciones que siempre conviene tener en cuenta sobre cómo elegir un buen dentista.

 

  • Buen trato con el paciente


    Cualquier buen profesional médico se preocupa verdaderamente de la salud de sus pacientes, les hace recomendaciones de higiene y buenas prácticas y les pregunta sobre sus hábitos, por si detecta malas prácticas que se pueden corregir. Antes de hacer cualquier intervención el dentista debe tener información suficiente como para hacerse una idea de la situación del paciente y establecer posibles diagnósticos y actuaciones.

    Un buen dentista te asesorará no solo sobre cómo lavarte los dientes y con qué productos, sino qué dieta debes llevar para cuidar al máximo tu dentadura. Y por supuesto tendrá un buen trato, será amable y no te responderá de mala gana.

  • Lo barato puede salir caro


    Como ocurre en cualquier mercado, a veces las ofertas demasiado atractivas no te convienen tanto, sobre todo si lo que necesitas es una intervención en profundidad o dificultosa. Puede que te compense más ir a una clínica de un profesional particular antes que a una cadena famosa de clínicas dentales, aunque tengas que pagar algo más, si sabes que ello te va a garantizar una atención más cuidadosa y personalizada. Infórmate siempre antes, si tienes cualquier duda.

    Pregunta a tu dentista por los posibles efectos secundarios de cualquier intervención dental. Si varios días después de una visita al dentistas tienes molestias inesperadas, como excesiva sensibilidad al frío o el calor, dolor al masticar o encías muy irritadas, puede ser porque algo no haya salido bien.

  • Recomendaciones personales


    No te conformes con ir a la clínica dental que tengas más cerca de tu casa o la que más te suene de verla en televisión. Pregunta a tus amigos y conocidos, todo el mundo necesita ir al dentista alguna vez y te podrá dar su opinión particular de primera mano. A veces el boca a boca y las recomendaciones personales son la mejor publicidad que tienen los profesionales de la salud dental, que deben esforzarse para tener siempre clientes satisfechos. Fíate más de las recomendaciones que te haga alguien que conozcas en persona que de lo que puedas leer de cualquier desconocido en Internet.

  • Busca profesionalidad


    Desconfía de quienes te propongan soluciones milagrosas apoyándose en prácticas “alternativas” o “revolucionarias” alejadas de la ortodoxia profesional. Asimismo es costumbre que los profesionales acrediten su experiencia colgando sus titulaciones en las paredes de la propia clínica. Si no ves ningún título o simplemente está colgado el título universitario, sin ningún reconocimiento más, no suele ser buena señal.

    Normalmente un buen dentista informará al paciente del tratamiento que se va a realizar y cuál va a ser el resultado, y si hay varias opciones le dará a elegir, en función de las ventajas y los costes de cada una. Por otra parte, si crees que el dentista te ha propuesto una extracción dental demasiado a la ligera, pregunta antes si no hay otra opción alternativa, y de ser necesario consulta una segunda opinión.

    Un dentista profesional también se asegura de si eres alérgico a ciertos medicamentos o tratamientos, o si sufres de enfermedades cardiovasculares, si tienes diabetes o si estás embarazada, ya que en esos casos la intervención debe hacerse con más cuidado si cabe.

    Lo normal es que después del tratamiento o la última intervención el dentista te incluya en un calendario de revisiones, que se basará en un estudio personalizado de tu situación. La frecuencia de las visitas dependerá del ritmo de formación de la caries y el sarro en tu boca, el estado de tus encías y cualquier otro problema que tengas diagnosticado. La propia clínica se encargará también de notificarte con antelación suficiente para recordarte la cita.

 

CUIDADO DE LA SALUD BUCAL DURANTE EL EMBARAZO

¿Puede la salud bucal tener algún efecto sobre el embarazo?

Cada vez más estudios reportan que existe asociación entre la enfermedad periodontal, los nacimientos prematuros y el bajo peso al nacer. Las mujeres embarazadas que presentan enfermedad periodontal son más propensas a tener partos prematuros y bebes pequeños y de bajo peso.

Numerosos estudios se requieren para determinar cómo la enfermedad periodontal afecta el embarazo. Aparentemente, la enfermedad periodontal estimula el incremento de los niveles de fluidos biológicos que inducen al trabajo de parto y otros estudios además sugieren que cuando la enfermedad periodontal empeora durante el embarazo, hay un mayor riesgo de sufrir un parto prematuro.

¿Qué puedo hacer para asegurarme de tener un embarazo saludable?
El mejor consejo para las mujeres en relación al embarazo es que deben consultar al dentista para realizarse un chequeo y tratar cualquier problema bucal antes de estar embarazadas. Durante su embarazo, sus dientes y encías necesitan de una atención especial, por lo tanto, deben cepillarse regularmente y utilizar el hilo dental, comer una dieta balanceada y visitar a su dentista regularmente para reducir los problemas dentales que acompañan al embarazo.

¿Qué problemas bucales puede desarrollar durante su embarazo?
Los estudios demuestran que muchas mujeres embarazadas experimentan gingivitis del embarazo que se produce cuando la placa dental se acumula en los dientes e irrita la encía. Los síntomas incluyen encías enrojecidas, inflamadas y que sangran con facilidad. La gingivitis del embarazo ocurre con mayor frecuencia durante el embarazo porque los niveles hormonales aumentan y por lo tanto, se exagera la manera en que la encía reacciona a la presencia de irritantes en la placa. Sin embargo, es la placa y no las hormonas la principal causante de la gingivitis. Al mantener sus dientes limpios, especialmente cerca del borde de la encía, ayudará dramáticamente a reducir o mejor aún prevenir la gingivitis durante su embarazo y como otra recomendación debe sustituir los dulces por alimentos más sanos tales como quesos, frutas frescas o vegetales que son mejores para sus dientes.

 

CIRUGIA ORAL Y DE TERCER MOLAR

Cirugia Oral

Una de las especialidades más antigua es la cirugía oral, ella se encarga del diagnóstico y tratamiento de las enfermedades, traumatismos y defectos de las piezas dentarias, de los maxilares y de los tejidos blandos adyacentes que requieran intervención quirúrgica.

Para ejercerla el cirujano oral tiene que tener profundos conocimientos de ciencias básicas para su profesión como la anatomía, la histología y la fisiología, así como de las entidades nosológicas más frecuentes.

Sumado a esto un adecuado entrenamiento quirúrgico y obviamente una gran destreza manual, es indispensable que el profesional posea madurez de pensamiento y un gran respeto por los tejidos vivos.

Intervenciones más frecuentes

Cirugia de extracción de cordales (muelas del juicio)

Por falta de espacio en la mandíbula para su correcta erupción, su orientación anómala, que puede producir daños en las piezas vecinas o apiñamientos dentarios, o problemas de inflamación en la encía por una erupción incompleta, que puede generar una infección crónica en la encía circundante.

Cirugia de extracciones dentarias complejas:

Extracciones multiples, dientes retenidos y supernumerarios son ejemplos.

Cirugía pre protésica
Este tipo de intervenciones son las que se realizan antes de confeccionar una protesis dental como retirar el torus palatino.

Cirugía de los frenillos
En los niños existen algunas patologías que pueden dificultar el habla , como, malposiciones dentarias, o dificultad para la correcta posición de los dientes motivadas por los frenillos bucales o linguales.

Extracción de quistes y tumores benignos
Los quistes situados en el interior de los huesos maxilares o de la mandíbula son bastante frecuentes. Presentan una etiologia muy diversa: pueden provenir de infecciones latentes en dientes en mal estado, de dientes retenidos en el hueso o de estructuras embrionarias.