COMO ELEGIR UNA BUENA CLINICA DENTAL

Desde los niños pequeños hasta los mayores, todos tienen que visitar al dentista para cuidar de dientes y encías, sin importar la edad. Y por ello muchas veces acabamos teniendo un dentista “de toda la vida”, que nos conoce y con el que tenemos confianza. Sin embargo al principio no siempre es fácil elegir a qué clínica acudir, si no tenemos un dentista habitual. Por ello aquí van algunas recomendaciones que siempre conviene tener en cuenta sobre cómo elegir un buen dentista.

 

  • Buen trato con el paciente


    Cualquier buen profesional médico se preocupa verdaderamente de la salud de sus pacientes, les hace recomendaciones de higiene y buenas prácticas y les pregunta sobre sus hábitos, por si detecta malas prácticas que se pueden corregir. Antes de hacer cualquier intervención el dentista debe tener información suficiente como para hacerse una idea de la situación del paciente y establecer posibles diagnósticos y actuaciones.

    Un buen dentista te asesorará no solo sobre cómo lavarte los dientes y con qué productos, sino qué dieta debes llevar para cuidar al máximo tu dentadura. Y por supuesto tendrá un buen trato, será amable y no te responderá de mala gana.

  • Lo barato puede salir caro


    Como ocurre en cualquier mercado, a veces las ofertas demasiado atractivas no te convienen tanto, sobre todo si lo que necesitas es una intervención en profundidad o dificultosa. Puede que te compense más ir a una clínica de un profesional particular antes que a una cadena famosa de clínicas dentales, aunque tengas que pagar algo más, si sabes que ello te va a garantizar una atención más cuidadosa y personalizada. Infórmate siempre antes, si tienes cualquier duda.

    Pregunta a tu dentista por los posibles efectos secundarios de cualquier intervención dental. Si varios días después de una visita al dentistas tienes molestias inesperadas, como excesiva sensibilidad al frío o el calor, dolor al masticar o encías muy irritadas, puede ser porque algo no haya salido bien.

  • Recomendaciones personales


    No te conformes con ir a la clínica dental que tengas más cerca de tu casa o la que más te suene de verla en televisión. Pregunta a tus amigos y conocidos, todo el mundo necesita ir al dentista alguna vez y te podrá dar su opinión particular de primera mano. A veces el boca a boca y las recomendaciones personales son la mejor publicidad que tienen los profesionales de la salud dental, que deben esforzarse para tener siempre clientes satisfechos. Fíate más de las recomendaciones que te haga alguien que conozcas en persona que de lo que puedas leer de cualquier desconocido en Internet.

  • Busca profesionalidad


    Desconfía de quienes te propongan soluciones milagrosas apoyándose en prácticas “alternativas” o “revolucionarias” alejadas de la ortodoxia profesional. Asimismo es costumbre que los profesionales acrediten su experiencia colgando sus titulaciones en las paredes de la propia clínica. Si no ves ningún título o simplemente está colgado el título universitario, sin ningún reconocimiento más, no suele ser buena señal.

    Normalmente un buen dentista informará al paciente del tratamiento que se va a realizar y cuál va a ser el resultado, y si hay varias opciones le dará a elegir, en función de las ventajas y los costes de cada una. Por otra parte, si crees que el dentista te ha propuesto una extracción dental demasiado a la ligera, pregunta antes si no hay otra opción alternativa, y de ser necesario consulta una segunda opinión.

    Un dentista profesional también se asegura de si eres alérgico a ciertos medicamentos o tratamientos, o si sufres de enfermedades cardiovasculares, si tienes diabetes o si estás embarazada, ya que en esos casos la intervención debe hacerse con más cuidado si cabe.

    Lo normal es que después del tratamiento o la última intervención el dentista te incluya en un calendario de revisiones, que se basará en un estudio personalizado de tu situación. La frecuencia de las visitas dependerá del ritmo de formación de la caries y el sarro en tu boca, el estado de tus encías y cualquier otro problema que tengas diagnosticado. La propia clínica se encargará también de notificarte con antelación suficiente para recordarte la cita.